El título de la obra de Santiago Loza ilustra toda una postura y un cambio de mirada sobre el significado de uno de los sentimientos más controvertidos de la historia de la humanidad: el amor. La protagonista de la pieza, una costurera solitaria, no tiene lástima de su situación sentimental y se jacta de estar contenta con su condición, con su aislamiento, con su supuesta infelicidad.
Es que ella es miserable sólo ante los ojos de los demás: la mujer sola, como la fácil o la madre, es tan sólo otro estereotipo que se reproduce al extremo en una sociedad que aún está regida por un punto de vista masculino dominante. Ella, en su mundo propio, no tiene miedo ni se siente abandonada. Es simplemente una elección, y no siente lástima por sí misma porque aprendió a ignorar los murmullos externos que temían por ella y le pedían un cambio. Como los paranoicos con las voces que proliferan en sus cabezas, ella se curó al dejar de escuchar.
Para la protagonista, no importa nada más que ella misma, y es una extraña en un mundo que le resulta hostil. Las reglas que tiene que obedecer para encajar no son sus propias reglas: se siente como la excepción a una organización que la oprime y no le permite ser libre.
Por eso no envidia al amor. Para celarlo, tendría que darle algo. No puede esperar un sentimiento que no llega nunca, porque la capacidad de dar de los otros siempre va más lenta que la voluntad de entrega propia. En su vida, predominó lo unidireccional. Lo recíproco fue siempre una fantasía. Un día, la venda cayó de sus ojos y se dio cuenta de que no valía la pena seguir luchando, si, en el intento persistente, ella era la única que lo intentaba. Se sintió rota, vacía y sin nada más que ofrecer.
Como en el lugar común de la mujer sola, perdió muchas conquistas. Ya no suspira, ni siente, ni sueña con el amor. Pero también ganó mucho: tiene poder sobre sus decisiones, control sobre su existencia y el coraje que le da la certeza de que sólo con ella es suficiente. Por eso, nada del amor que conoció le produce envidia. Sólo puede esperar encontrar lo aún desconocido.